Hoy verás qué diferencias existen entre los discos duros HDD vs SSD y sus respectivas ventajas y desventajas. Ambas tecnologías son muy distintas y aunque a nivel externo puedan tener la misma apariencia, hay ciertos rasgos que los hacen únicos a los dos. Vamos a dar también un rápido repaso a la tecnología NVMe presente en los discos SSD, para que puedas diferenciar con certeza las características de los discos duros en tu próxima compra.

HDD: Disco duro mecánico

Conocidos con la referencia ‘HDD‘, resultante de las siglas de ‘Hard Disk Drive‘, son los discos duros clásicos ‘de toda la vida’ (desde 1956 para ser exactos). Este tipo de discos duros son el componente esencial para almacenar información digital en ordenadores y sistemas electrónicos. Son dispositivos de almacenamiento de memoria ‘no volátil’, que no pierden la información almacenada aunque dejen de recibir corriente (alimentación).

Se les conoce como discos duros mecánicos debido a que en su interior contienen partes móviles. En este tipo de discos, la información se almacena de forma magnética en unos ‘discos’ conocidos como ‘platos’ que conforman el interior del disco. Estos ‘platos’ giran a altas velocidad de entre 5.400 y 7.200 revoluciones por minutos, mientras que un brazo con una aguja magnética lee y escribe los datos.

A mayor velocidad de giro de los platos internos del disco duro, mayor será la velocidad de transferencia de datos que puede ofrecer. Puedes encontrar discos duros mecánicos en 2 tamaños distintos:

  • Pueden ser de 2,5″ (pulgadas). Este es el tamaño de disco que incorporan los ordenadores portátiles.
  • O pueden ser de 3.5″. Tamaño utilizado en servidores, NAS, equipos de sobre mesa…

Conector de datos

Los primeros discos duros mecánicos incorporaban el tipo de conector de datos conocido como IDE o P-ATA (de Parallel ATA). Si ya tienes cierta edad, recordarás ese cable ancho gris de 40 pines que salía del disco y se pinchaba en la placa base. Con él se conseguían velocidades de transferencia de hasta 133 Mb/s. Cuando la velocidad de lectura y escritura de los discos duros llegaron a ese límite, se tuvo que actualizar el conector de datos para que fuera capaz de manejar velocidades de transmisión más altas.

Conector Parallel ATA / IDE. @wikipedia

En el año 2003 salió a la luz el nuevo conector S-ATA (Serial ATA). El conector S-ATA ha pasado por varias revisiones, y se han creado diferentes estandarizaciones, la más reciente de ellas es la versión SATA v3.3. Este conector es capaz de manejar hasta los 600Mb/s por segundo (actualmente con SATA v3.3).

Conector cable SATA @wikipedia

Pero aún con la posibilidad de llegar a los 600Mb por segundo, los discos duros mecánicos solo son capaces de leer a 150-180Mb/s, así que en ese momento teníamos un conector capaz de mucho, pero era el disco el que llegaba a su límite.

Conectores S-ATA (en azul), en disco de 2.5″ (arriba) y 3.5″ (abajo). En blanco conector de alimentación SATA de 15 pines. Proporciona líneas de 3.3, 5 y 12 voltios. @wikipedia

SSD: Disco de estado sólido

Los discos de estado sólido, conocidos por la siglas de Solid State Drive, son discos que en vez de utilizar partes móviles magnéticas, utilizan memorias flash para almacenar los datos. Esto no siempre ha sido así, ya que los comienzos de lo que hoy llamamos SSD, empezaron empleando memorias tipo RAM para su funcionamiento.

Los actuales discos SSD utilizan varias memorias (microchips) flash basadas en NAND conectadas entre sí. Un microcontrolador integrado se encarga de realizar las operaciones de lectura y escritura de datos en las memorias flash.

La eficiencia de este microcontrolador determinará en gran medida la velocidad de transferencia de datos entre el disco y otros dispositivos. Como en estos discos no hay partes móviles, resulta imposible saber a simple vista si el disco está funcionando o no, ya que no emite ningún tipo de ruido o vibración.

A diferencia de los discos mecánicos, los SSD solo se presentan en formato de 2.5″, y son ligeramente más estrechos (en altura) respecto a sus hermanos HDD de 2.5″. Sus puntos de anclaje mantienen las mismas distancias que los discos mecánicos de 2.5″, eso los hace totalmente compatibles con los mismo soportes o carcasas donde se montan discos mecánicos.

Qué es NVMe en los SSD

NVMe es un protocolo de almacenamiento de datos de alto rendimiento que ha sido diseñado específicamente para obtener los mejores resultados en la transferencia de datos en discos duros. La siglas corresponden a ‘Non Volatile Memory Express‘. Una de sus principales diferencias es que esta tecnología se comunica con el equipo a través de conexiones PCI-E, con ello se han adaptado los discos duros SSD NVMe para montarlos también con formato M2

Conector de placa base M2
Disco duro SSD M2

Disco duro SSD NVMe PCI-E x4

Esto no quiere decir que todos los discos SSD con conexión M2 tengan que incorporar la tecnología NVMe (cuidado al comprar discos duros, lee bien la descripción del producto). Los discos en formato M2 se presentan con 2 variaciones de conectores, el M2 B y el M2 M. Aunque los discos duros se presenten en formato M2, los que incorporan la tecnología NVMe siempre utilizan el conector M, que tiene una única muesca en el puente de conexión.

Discos SSD Samsung con conector M2-B SATA (arriba) y M2-M NVMe (abajo).

El conector con las 2 muescas sigue utilizando el bus SATA para la transferencia de datos, con sus respectivas limitaciones de velocidad.

Veamos entonces las diferencias en velocidades entre los SSD NVMe sobre los SSD convencionales.

Velocidad de transferencia de datos SSD NVMe vs SSD SATA

Como comentábamos anteriormente, un disco duro SSD con conexión a placa mediante SATA, podría llegar a alcanzar entre los 550Mb/s y los 600Mb/s de pico de velocidad. En cambio, con los discos duros SSD NVMe con conexión M2 o PCI-E se puede llegar a los 3,5Gb/s ( o 3500Mb/s) de pico de velocidad.

Tabla comparativa velocidades de discos SATA / NVMe (datos genéricos)

Diferencias entre HDD y SSD

Ventajas del SSD

  • La principal ventaja de los SSD es su velocidad de lectura y escritura.
  • Respecto a los discos duros HDD mecánicos, los SSD ofrecen un menor consumo de energía. Un SSD puede llegar a consumir entre un 60% y un 90% menos de electricidad que un HDD.
  • Los SSD al no tener partes móviles no emiten ningún tipo de ruido durante su funcionamiento, tampoco generan ningún tipo de vibración.
  • A diferencia de los HDD, los SSD no se fragmentan con el uso. Ya no hace falta desfragmentar periódicamente el disco.
  • Los SSD no se ven afectados por el magnetismo, con lo que la integridad de los datos no peligra al tener campos electro/magnéticos cerca.

Desventajas del SSD

  • Capacidad limitada. Por el momento los SSD solo se presentan con capacidades máximas de 4TB, aunque este límite aumentará con el paso del tiempo.
  • El precio de los discos SSD es bastante más elevado respecto al de los HDD. A día de hoy, podemos encontrar un disco HDD de 1 TB rondando los 35€ / 45€, mientras que su equivalente en SSD SATA puede llegar a costar entre los 100€ / 110€. Si además el SSD es NVMe el precio aumenta entre los 115€ / 130€.
  • La durabilidad de los SSD viene dada por el número de veces (limitado) que pueden reescribirse sus celdas. Por lo que la cantidad de datos escritos en el disco determinará su tiempo de vida. Generalmente este límite de escritura no llega a sobre pasarse hasta los 10-12 años (aproximadamente) de uso (teniendo un uso convencional). Por ello se descarta el uso de SSD en el almacenamiento de datos en servidores, NAS etc… Dado que estos equipos generalmente escriben mucha más información respecto a un pc doméstico.

HHD vs SSD Tabla de velocidades de lectura y escritura

Cuándo utilizar un SSD y cuándo no

Con todo lo que has aprendido hasta ahora en este artículo, podríamos llegar a decir que los SSD son la mejor opción. Sí. Bueno, depende.

Es decir, los SSD mejoran increíblemente la velocidad de lectura y escritura, eso se traduce en un menor tiempo de arranque del sistema, una reducción en el tiempo a la hora de mover archivos de un lado al otro, y reducción de tiempos en cargas de juegos etc… pero hay un único factor limitante, el número máximo de escritura o el ‘tiempo de vida’ del componente.

El uso de SSD está muy recomendado en equipos domésticos portátiles o de sobre mesa.

Sea lo que sea que hagas en tu equipo, con un SSD lo harás más rápido.

Pero si por algún motivo tienes mucha información en tu equipo (estamos hablando de más de 4TB), o este equipo está destinado a prestar algún servicio, como servidor de correo o servidor de datos, entonces la mejor opción es seguir usando un HDD de 7200RPM.

Dado que el equipo va estar continuamente leyendo y escribiendo datos, es muy probable que la vida útil del disco duro se vea drásticamente reducida, lo que a su vez podría conllevar pérdidas de datos espontáneas sin posibilidad alguna de recuperar la información.

Una configuración habitual es la de combinar ambos tipos de discos. Utilizando comúnmente un disco SSD de 250 o 500GB para la instalación del sistema operativo, y un disco HDD mecánico de 1TB o más para el almacenamiento de todos tus archivos.

Disco duros HDD más destacados

Discos duros SSD SATA más destacados

Discos duros SSD NVMe M2 más destacados

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