Introducción
La protección e integridad de los datos de un equipo es algo básico y necesario, por ello cada vez encontramos en el mercado más soluciones para la copia de seguridad de datos y sistemas informáticos.
La copia de seguridad es un método en el cual se copian los archivos desde su origen a un soporte externo, para mantener la integridad de los archivos en un posible caso de pérdida o avería de la máquina.
Existen diversos métodos para al realización de copias de seguridad, así cómo distintos destinos a la hora de guardar los archivos. Generalmente se suelen utilizar desde discos duros externos, pasando por tener varios discos duros (sistemas RAID) en un mismo ordenador, hasta llegar a almacenar archivos de diversas fuentes en un mismo sistema NAS en red o plataforma en la nube.
Veamos que tipos de copias tenemos al alcance y cual puede ajustarse mejor a las condiciones necesitadas.
Diferentes tipos de copia de seguridad
Copia de seguridad de archivos
Es la copia más común y sencilla en el entorno de oficinas y hogar. Este tipo de copia se realiza directamente sobre un directorio (carpeta) en el sistema. Supongamos que tienes toda la facturación de tu negocio en una carpeta en el escritorio, y obviamente la información que contiene no debería perderse. Para ello periódicamente se debería ejecutar un copia de seguridad de todos los archivos que contenga esa carpeta a un dispositivo externo.
Así, cada X días todo el contenido de la carpeta de facturación será copiado a tu disco duro externo. En caso de fallo del equipo solo deberás recuperar la información desde el disco duro externo y todo seguirá igual que antes. Por contra, aunque tus archivos importantes estén a salvo, si tu sistema se ha visto afectado se deberá reinstalar el sistema operativo y todos los programas que estaban instalados y su configuración. Ese paso puede hacerte perder cerca de 3 a 5 horas, suponiendo que no tengas que llevar tus máquinas a profesionales, en ese caso a parte del tiempo también perderás algo de dinero.
En la copia de seguridad de archivos encontramos diferentes variantes llamadas copia Completa, Incremental y Diferencial. Cada una de ellas ejecutan copias de seguridad en función de la modificación sobre los archivos. Lo veremos más adelante.
Cuando nos enfrentamos a un fallo en el disco duro, puede suponernos la pérdida completa de archivos, programas y sistema. Para ‘combatir’ este tipo de fallas, existe la copia de seguridad de imagen de disco. Un método que copiará sector por sector todo el disco duro y que permitirá una restauración completa de la máquina.
Copia de seguridad de imagen de disco
Como comentábamos, a diferencia de la copia de seguridad de archivos, también existe la copia de imagen de disco. Este tipo de copia de seguridad se encarga de guardar todos los datos que contiene un disco duro, sin diferenciar si hay un sistema operativo instalado o no.
Es decir, este tipo de copia coge todo lo que hay en el disco duro y lo transforma a un solo archivo de salida. En un supuesto caso de fallo de disco duro que requiera de su reemplazo, bastará con ese archivo para restaurar todo el sistema (o sistemas) que hubiera instalados y sus respectivos archivos y programas.
Dado que la restauración de la copia es íntegra, supone un aprovechamiento de tiempo y recursos, ya que tras la restauración se puede seguir con el desarrollo de la actividad sin la necesidad de reinstalar el sistema y configurar los programas de nuevo.
¿Qué tipo de copia de seguridad debería hacer?
Esta es una pregunta frecuente antes de empezar a realizar copias de seguridad de los datos o sistemas. Todo depende del tipo de archivos o información que necesites mantener segura y de cómo se gestionen estos archivos.
Por ejemplo, si eres un estudiante y generalmente solo trabajas con archivos de texto, pdf’s, imágenes y demás, te bastaría con una copia de seguridad de archivos. Pero tienes que tener en cuenta que si tu equipo se ve afectado por algun tipo de malware que requiera la reinstalación del sistema, deberás volver a configurar el sistema, instalar drivers, actualizaciones, programas y finalmente recuperar tus archivos del soporte externo. Por ello se recomienda realizar una copia de disco inicial cuando se tiene el equipo ya configurado y con los programas instalados y mantenerla en un lugar seguro, para así poder restaurar también el sistema a un estado inicial en pocos minutos y posteriormente devolver la información del soporte externo.
Por otro lado, si en tu equipo alojas (a parte de datos) bastantes programas específicos, servicios o configuraciones de otros dispositivos etc… Lo más cómodo será realizar copias de imagen de disco, para así poder restaurarlo todo en pocos minutos con el archivo de respaldo.
Hasta hace relativamente poco, las copias de imagen de disco debían hacerse desde un sistema LiveCD/LiveUSB, para así evitar el uso del disco duro que se debía copiar. Aunque más adelante veremos algunas soluciones capaces de crear la copia de seguridad desde Windows 10 en tiempo de ejecución en el propio disco.
¿Cada cuánto se debe realizar una copia de seguridad?
Buena pregunta. Todo dependerá de cuánta información genera o entra al equipo, cómo se genera y la importancia de esos datos. Esto es debido a que no todas las aplicaciones trabajan igual. Por poner un ejemplo, en una gestoria pueden estar trabajando con 5 equipos pero los datos del programa pueden estar alojados en una unidad de red NAS, que en sí ya es una medida de copia de seguridad. Por lo que en ese caso bastaría con hacer una copia de imagen de disco de las 5 máquinas cuando ya tienen actualizaciones, drivers y programas instalados. Así siempre se podrá volver a un ‘estado inicial’ preparado para empezar a trabajar.
Si solo se necesitan respaldar archivos comunes, una copia diaria es la medida óptima para reducir la cantidad de información que se puede perder ante un fallo. Un posibilidad es configurar de manera automática que se realice una copia de seguridad de archivos en Windows 10 cuando se vaya a apagar el equipo.

