La pésima gestión de la situación por parte del gobierno chino a despertado protestas ciudadanas.

Las agencias del gobierno Chino están rastreando continuamente a los usuarios en redes sociales como Twitter y WeChat, que comparten información (considerada como negativa por el gobierno) sobre el coronavirus.

El caso del coronavirus en Wuhan ha traido disidencia al gobierno en las calles. Tras ello, las personas que han criticado negativamente (aún desde un punto respetuoso) la gestión del gobierno chino con el coronavirus, han empezado a recibir respuestas por sus actos.

El coronavirus ha generado 2 bandos, como siempre, unos que ven una cosa y otros no (o no quieren verla). Se han generado grandes protestas a través de las redes sociales, que han acabado teniendo consecuencias desastrosas. Como es el caso de la muerte del Dr. Li Wenliang, que denunció en las redes sociales la insostenible situación que obligaba a mantener el gobierno chino, tras unos días quedo infectado por el virus y murió en el mismo hospital en el que trabajaba.

«Quiero libertad de expresión»

fue el #hashtag generado por el Dr. Li al denunciar la situación por la que estaba pasando todo el personal del hospital.

Li, generó el hashtag ‘Quiero libertad de expresión’ (en chino) en sus publicaciones. Tras su muerte, el hastag se difundió y en pocas horas acumuló más de 2 millones de publicaciones, que fueron eliminadas al día siguiente.

No sería del todo preocupante si la cosa solo quedara en eliminar publicaciones que contengan un hastag. Lo preocupante es que se están empezando a usar medidas represivas a nivel personal, incluso cuando las publicaciones son con fin positivo.

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Según se informa en Vice, un hombre chino que estaba de vacaciones en California tratando de compartir información sobre el coronavirus con su familia en China, ha sido ‘interrogado’ por sus amigos para conocer su paradero actual, creyendo que el gobierno Chino ha presionado a sus circulos con tal fin. Además recibio varias advertencias de WeChat, alertando que ‘alguien’ en Shanghai estaba tratando de acceder a su cuenta.

En Dongguan, otro hombre que publicó en las redes acerca de su opinión sobre la gestión del gobierno, ha comentado que tuvo una visita por parte de funcionarios del gobierno, que le decomisaron su teléfono y le obligaron a firmar un acuerdo de no volver a difundir ningún tipo de información negativa sobre la gestión del coronavirus.